Inefable es una muestra individual del artista Lux Monsalve, cuya práctica se centra en combinar técnicas tradicionales con tecnologías emergentes.
Reseña de la muestra Inefable del artista Lux Monsalve por Vivian Zamora
En Inefable, Lux nos invita a reflexionar sobre la vulnerabilidad, la incertidumbre, la resistencia y todas estas narrativas que articulan la condición humana. Para entender a mayor profundidad la muestra, voy a destacar tres pilares clave que marcaron la búsqueda y experiencia del artista.
Sus caminatas por las áreas afectadas debido a los incendios en Quito en 2024 protagonizan el primer pilar. En ellas, Monsalve descubrió que una planta, conocida por los nombres de penco, agave, maguey o cabuya, fue de las pocas —si no la única— que resistió casi en su totalidad las altas temperaturas de los incendios, gracias a que los pencos almacenan mucho líquido en su interior.
El agave no ha experimentado casi ninguna modificación en su estructura morfológica a lo largo del tiempo. La versión que mantiene hasta la actualidad es tan eficiente, resistente y autosuficiente que no existe necesidad de cambio. Esto nos lleva a pensar en los pencos como un símbolo de resistencia contra las llamas o el tiempo mismo y todo lo que ambos conllevan.
El árbol de las maravillas
Fotografía: Lindsay Maldonado (@lndsy_mm)
Como segundo pilar hallamos varios relatos o, mejor llamados, textos coloniales. Luego de descubrir la increíble capacidad de resistencia del penco, el artista realizó una investigación más a fondo.
Lo que encontró fue que esta planta ya había sido mencionada y descrita como “el árbol de las maravillas” por José de Acosta, un científico español que arribó a América durante la época de la colonia.
La fascinación del científico venía del uso variado y la versatilidad de la planta que manejaban los pueblos indígenas de ese entonces. Lux se involucró también con pueblos indígenas que manejan múltiples variantes del penco en la actualidad.
Para ellos, en cambio, —aprendería el artista— se destaca más la virtud espiritual que la practicidad de la planta. Priorizan encontrar conexión estrecha y genuina por medio de la convivencia, en forma de agradecimiento por los varios usos que la planta les ofrece.
Sentir la voz del agave
Fotografía: Lindsay Maldonado (@lndsy_mm)
El pilar número tres consta del deseo del artista por encontrar la voz del agave, y efectivamente, descubrió que esta emite sonidos. Esta voz, sin embargo, resulta estar a un nivel tan bajo que es imperceptible para el oído humano. Estamos hablando de alrededor de 8hz, mientras que nuestra capacidad auditiva está por encima de los 20hz.
A partir de esta barrera, Lux decidió extraer las pulsaciones eléctricas de la planta. Por medio de múltiples programas de sonido, extrajo un audio que es reproducido por medio de una bocina de altura y ángulo personalizable, para que se nos sea posible acercar nuestro cuerpo y sentir más que escuchar la voz del agave.
Si vemos que muchas especies tienen la necesidad de modificarse para sobrevivir a los cambios climáticos es debido al acelerado ritmo de la modernidad. Es decir, la necesidad de resistencia en el mundo vegetal es a causa de la comodidad humana. Celebramos al agave por sobrevivir y por su resiliencia, cuando en realidad la supervivencia de las plantas debería ser la norma, no la excepción.
Estos sucesos nos invitan a replantearnos nuestra condición humana en relación con el medio ambiente en la actualidad, proponiendo imaginar futuros más sensibles, adaptables y conscientes.
Dualidades en convivencia
Fotografía: Lindsay Maldonado (@lndsy_mm)
Los materiales de la muestra juegan otro rol principal, presentando una dualidad similar a la de la practicidad versus la espiritualidad del agave.
Dentro de las obras se encuentran materiales como la cabuya, nuestro primer protagonista, frente al acero, un metal introducido de Europa a América durante la conquista española. Vemos la existencia de intercambio durante ese periodo y observamos en las obras de Lux una convivencia armoniosa entre ambos materiales en un mismo espacio, construyendo así una nueva serie de relatos.
El papel es otro material relevante, el cual vemos en el fondo de varias obras de la muestra, y nuevamente, es otro ejemplo de dualidades conviviendo en un mismo espacio.
La técnica del papel se inventó en Asia y luego se popularizó en Europa, para después convertirse en el medio donde se escribirían todos los relatos durante la conquista. Fue el transporte de información de reportes y hallazgos encontrados en el “nuevo mundo”.
Traspasando la barrera del tiempo, esos reportes llegaron a la actualidad para divulgar esta información, que luego Lux usaría para la creación del concepto de Inefable.
Lo primordial está en la esencia, la pulpa del papel del artista, ya que se encuentra formado a partir de las fibras de la misma cabuya, mientras se mantiene la técnica del papel convencional. De esta forma, una técnica importante para Europa y la cabuya, importante para los pueblos precolombinos, se encuentran en una nueva versión de pergamino.
Articulando tecnologías
Fotografía: Lindsay Maldonado (@lndsy_mm)
En varias obras observamos formas abstractas de acero que se encuentran sobrepuestas al fondo de papel de cabuya y carbón. Luego de consultar con el artista, comprendimos que fueron hechas por medio de la técnica de fotogrametría, la cual consiste en tomar varias fotos de distintos ángulos a un objeto —en este caso una planta de cabuya— y así obtener un diseño digital tridimensional de la pieza.
Este diseño luego pasó por distintos programas de edición que facilitaron al artista convertir ese diseño 3D a bidimensional. Después de varias modificaciones el resultado es lo que observamos en los cuadros de Lux, que en cierta medida se asemejan a continentes que encontramos dibujados en cartografías.
Todos estos elementos se unifican en un nuevo relato, articulado entre técnicas tradicionales y tecnologías emergentes. Entre la dualidad de materiales y nuevos territorios.
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Esta propuesta fusiona elementos importantes para los protagonistas de la conquista, ya sea que hablemos de técnicas, materiales, o prioridades de uso. Aunque en esencia no sea parte de la intención del artista, es inevitable pensar en una decolonialidad de las jerarquías. La uniformidad de poderes dentro de las obras al no existir ningún material existiendo por encima del otro, sino un trabajo en conjunto para impulsarse mutuamente crean la nueva equidad que protagoniza los nuevos relatos.
Pienso que, para existir, estos necesitan de un nuevo espacio alejado de las cicatrices, y de esta manera justificamos las formas de cartografías que ocupan el papel de nuevos mapas para este nuevo encuentro de dualidades planteado. Así, se propone un espacio donde las tensiones históricas se transforman en posibilidades de convivencia.
*La muestra se encuentra en Q Galería (Cumbayá) desde el 29 de noviembre y estará disponible hasta el 19 de diciembre.



