Editorial

Adolfo Macías: “El lenguaje es capaz de eliminar el asombro”

By Katicnina Tituaña

November 26, 2025

La ceremonia de los pájaros (Siex Barral) es la novela más reciente del escritor ecuatoriano Adolfo Macías, cuya idea central lo ha acompañado durante treinta años.

Entre la literatura y la psicoterapia, Adolfo Macías ha acomodado un estilo de vida que le facilita leer y escribir cotidianamente. Nació en Guayaquil en 1960, pero hizo su vida en Quito, así que sus días transcurren por las calles y recovecos del Centro Histórico.

La novela es el género en el que ha desarrollado su extensa obra desde su primera publicación, Laberinto junto al mar (Editorial Planeta 2001), hasta la más reciente, La ceremonia de los pájaros (Seix Barral 2025). 

Para un escritor asiduo como Macías, el perfil que ha mantenido ha sido más bien discreto, a pesar que en su trayectoria también se pueden enumerar algunos galardones como el Premio Joaquín Gallegos Lara, del que fue dos veces ganador.

Adolfo, como observador del comportamiento humano, explora en su obra ese polo autodestructivo que poseemos las personas a través de personajes marcados por situaciones traumáticas. Sin embargo, en su más reciente novela se ha permitido abordarlos con otra luz.

La ceremonia de los pájaros llega tres años después de la publicación de su anterior obra Donde el sol pierde su reino (Siex Barral 2022), pero ha acompañado al novelista como idea durante tres décadas:

Adolfo: Rescaté un cuento que escribí en mi juventud que me gustaba mucho, pero que sentía que estaba mal escrito y que tenía un potencial enorme.

Entonces dije: quiero retomar esa idea y convertirla en una novela. Ese cuento lo escribí hace unos 30 años.

Tocas muchos temas que tienen que ver con emociones, salud mental, relaciones de pareja, de familia. ¿Tu proceso de escritura empieza definiendo una temática o quizá un personaje o una situación?

Para mí el personaje y la situación van unidos. Siempre es una persona en una situación dada como una idea estimulante que te jala, que te lleva a investigar.

¿Qué podría pasar en tal situación, con tal tipo de persona? Tenía el final un poquito y yo me planteaba desde qué situación se puede crear una novela cuyo final es…tal.

Básicamente lo que establecí fue que era una novela fantástica en la que una persona que había oído hablar de una lengua llamémosla primordial —y que en principio creía que se trataba de un mito—, finalmente la encuentre. Puede recordar o encontrar esta lengua primigenia que tiene un poder mágico. Ese es el planteamiento inicial de la novela.

Hay dos grandes temas que tú abordas en la novela, por un lado está la muerte y también la enfermedad. ¿Cómo describirías a tu novela a partir de esos dos grandes temas?

El padre tiene un cáncer terminal, pero oculta la gravedad de su mal al hijo para que éste viaje a España y haga su posgrado sin preocuparse. 

Finalmente el padre muere y entonces hay un luto, una pérdida. Pero esa pérdida es procesada como si el alma del padre entrara en el hijo. Hay una unidad muy grande del hijo con el padre. 

Es una novela, se podría decir de amor familiar, porque este padre es un padre maravilloso y él es un hijo agradecido. Quería narrar ese tipo de muerte, porque en mis otras novelas siempre he trabajado el trauma y por primera vez digo: quiero escribir una relación hermosa, filial, sin traumas.

El amor filial padre-hijo me parece que se aborda poco o generalmente se lo trata desde una mirada muy patriarcal, ¿no?

Claro, es un padre que tiene integrada su feminidad, digamos, en el sentido de que es un padre tierno, empático, no es un padre opresivo ni dominante, sino que es un padre tremendamente empático, relajado y sobre todo, tiene buen sentido del humor. 

Es una persona que vive livianamente, gozosamente la vida y eso nutre mucho al hijo, lo deja al hijo emocionalmente sano. Por eso, desde esa salud, es capaz de emprender una aventura y de ir por lo que quiere.

Leía que en tu obra generalmente hay una ausencia de la figura paterna o como una búsqueda. ¿Es el personaje del padre en esta novela eso que tú has estado buscando en tu obra?

Sí. Toda mi obra se ha basado en el trauma materno y en la omnipresencia de la madre, así como la madre devoradora, la madre histérica, la madre conflictiva, sufriente, con múltiples historias desastrosas de amor y siempre hay una ausencia del padre. 

Precisamente ahora, por primera vez, saco la figura de la madre y básicamente lo que tienes es una relación con un padre amoroso. Quería explorar eso, la figura del buen padre, tratando de sanar también a través de la escritura. 

Porque la escritura también es como una actividad mágica. Lo que tú creas de alguna manera lo vives, y escribiendo tú puedes, por lo tanto, sanar una herida de tu propio ser. En este caso es como vivir la experiencia del buen padre.

Mencionaste antes que lo que mueve al libro es la cuestión de una lengua primordial. A lo largo del libro hay muchas referencias a la tradición escrita del lenguaje que viene de la tradición judía. Hay además un personaje que es un cabalista judío, en fin. ¿De dónde viene este interés?

Diría que era un interés mío desde la juventud. Estudiaba filosofía en la Católica y una de las clases que me encantó tomar fue de raíces hebreas, griegas y latinas. Sobre todo el griego me interesaba. 

En esa época aprendí a leer griego como fábulas, cosas pequeñas, textos clásicos griegos. De ahí vino una fascinación por la etimología de las palabras en español y la historia de las palabras. 

A partir de eso fui a dar con un libro de Umberto Eco en el que hablaba de la lengua primordial. Pero esto fue después de que yo había tenido un sueño en el que, caminando por la playa, encontraba un papelito con el verdadero nombre del mar, el nombre con el cual Dios creó el mar.

Yo veía la palabra en el sueño, podía leer esa palabra, porque estaba escrita en una lengua extrañísima, con unos grafismos muy arcaicos. Cuando vi la palabra, la reconocí y pronuncié el nombre con el que Dios creó el mar. Yo estaba a orillas del mar, y el mar como que se inflamó desde adentro de una luz azul y se fue transformando en Dios. Y yo caí en un estado de trance, místico. 

Entonces justo había tenido por esa época ese sueño, y descubrí ese nombre de Umberto Eco, y estaba estudiando etimología y lenguas antiguas. Entonces eso dio lugar a este cuento que te digo que escribí por aquella época.

Hay otros guiños además que tú manejas a lo largo del libro en relación al tema religioso mitológico. Por ejemplo, nombrar al personaje principal Gabriel o nombrar a este otro personaje importante David. ¿Supongo que fue intencional?

Sí, bueno, David Nebreda se llama así porque David Nebreda existe, es un fotógrafo esquizofrénico que se realiza autorretratos tal como se describe en la novela. Este hombre está aislado, nadie sabe dónde vive, y solamente saca sus autorretratos a través de un contacto, que tuvieron un impacto enorme en la fotografía occidental en Europa, en Francia sobre todo.

Los grandes filósofos posmodernos escribieron sobre él. Es una obra maravillosa y tortuosa, porque él vive desnudo, hace ayunos extenuantes, se corta la piel, se la cose y se embadurna con sus excrementos, se corta, pinta sábanas con sangre, y en esa condiciones se hace unos autorretratos que parecen cuadros del Renacimiento. 

Cuadros como en claroscuro. Cuadros de la escuela tenebrista, parecen, en los que él se muestra como una especie de mártir, una persona condenada a sufrir esquizofrenia. 

Parece que es una tortura psíquica tremenda y en la cual el dolor físico le ayuda a a sostenerse con vida, a mantener cierta estabilidad. Decidí tomar este personaje de la vida real y ponerlo dentro de la novela como un personaje importante. 

Entonces, el personaje Gabriel [protagonista], que lo nombro por el Arcángel San Gabriel, decide hacer una tesis de grado sobre David Nebreda. A partir de eso queda el personaje del fotógrafo sembrado en la novela y continúo con él independientemente de la historia de Gabriel. 

¿Por qué te interesaba poner a este personaje, como tú mismo lo describes, torturado por su enfermedad, en una novela que tiene de contraste la relación tierna del padre y el hijo? 

El tema que unifica la novela es el lenguaje. Entonces hay varios temas como el amor filial, el luto, pero el tema principal finalmente es el lenguaje. 

Es una novela fantástica cuyo eje es el descubrimiento de una lengua mágica. Así, a lo Harry Potter (risas), llega al descubrimiento de una lengua mágica. Y el asunto es que en ese camino hago una exploración también desde la filosofía del lenguaje.

¿Sobre qué es el lenguaje? ¿De qué manera el lenguaje nos permite conocer o desconocer el mundo, nos contacta o nos aísla, o nos separa o nos aísla dentro de nuestra mente? ¿De qué manera el lenguaje es capaz de eliminar el asombro? 

Yo veo una cosa viva, roja, que se agita de manera fantástica y me dicen: Ah, ese es un es un petirrojo, saben comerse esos frutos, entonces ya tiene nombre, ya se sabe qué es. Ya no me asombra. Es como que el solo hecho de nombrarlos los sustrae del asombro, los vuelve ordinarios. 

El mundo a través del lenguaje queda clasificado y al ser clasificado queda instrumentalizado, y dejamos de experimentar el asombro. En relación al asombro, también exploro el lenguaje desde la imposibilidad o la posibilidad de expresar el espíritu. 

En el caso de la figura de Nebreda, él opta por el silencio. Él no habla con nadie, nadie le habla. Está en un silencio, recluido en una casa sin hablar por años. Puede estar ocho, siete años sin pronunciar una palabra y sin oír una palabra. Y en sus retratos lo que hace precisamente es retratar el silencio.

La enfermedad de David es una de las más estigmatizadas probablemente. Desde tu perspectiva como terapeuta, ¿cómo ves el tema del estigma en las enfermedades mentales?

Tiene que ver con la forma en que se ubica el enfermo dentro de la familia y la cultura en la que vive. Hay culturas que medican y clinicalizan al esquizofrénico en el sentido de que es tratado como un enfermo que debe ser excluido porque sencillamente no puede vivir en el mundo, es una persona incapaz de sostener un funcionamiento social, de socializar con normalidad y menos aún de trabajar. 

Entonces se considera que esta persona podría ser inconveniente para su familia. Las familias lo quieren marginar, se depuran del loco y lo internan para deshacerse de él en buena medida.

También los hospitales psiquiátricos han sido un lugar donde deshacerte de tu pariente. Yo pago para no verlo. Yo pago para que ustedes se ocupen de él y que lo mantengan tranquilo y que le encuentren algunas actividades, lo distraigan y entonces lo podemos visitar. Y hasta ahí. No quiero tenerte en mi vida.

Tú puedes tener una cultura, por ejemplo, que sea más comunitaria, en donde el loco esté integrado todavía en la vida familiar, en la cultura. Tiene un trastorno, pero se le encuentra un lugar.

Pues le integramos a las fiestas, que baile. Nos reímos con él. Encontramos qué sentido del humor tiene él. De qué manera se ríe. Encontramos la manera de reír con él, de estar con él, de conectar con él. Y se distribuye el cuidado. Pues en las culturas comunitarias las familias funcionan y son más ampliadas. Todos están para cada uno cuando se necesita, se reparte el cuidado. 

Hay una repartición comunitaria del cuidado de la persona vulnerable y eso le quita el estigma. Simplemente se lo acepta y se puede vivir con él. Hay casos extremos en los que no es posible, pero en la mayoría de los casos es posible. 

Por último, como sabes, Radio COCOA es un medio principalmente musical y hay ciertas referencias de bandas y canciones en la novela, ¿son esas referencias propias de tu día a día?

Justo en el libro hablo de Pink Floyd porque era lo que yo escuchaba a la edad de Gabriel. Entonces Gabriel escucha Pink Floyd, tiene un vuelo tremendo descubriendo la música de Pink Floyd. 

Actualmente estoy muy abierto a diferentes estilos. Siempre me gustó mucho el jazz, el rock latino, pero ahora he estado escuchando mucho a Rachmaninoff, música clásica también, que de golpe comienzo a entender que me gusta mucho. 

También me gusta la música electrónica. Diferentes tipos de música. En realidad soy muy abierto. Me gusta mucho bailar, entonces me encanta la salsa, sobre todo.

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